Siempre que sepamos y podamos demostrar que nos han estafado, deberíamos denunciarlo, especialmente si no conseguimos solucionar el problema. Denunciar a alguien además suele tener un mágico efecto de disuasión, aunque en otras ocasiones no servirá de nada y habrá que llegar a juicio, a veces en repetidas ocasiones. Así que hay que pensárselo bien porque es una movida que consume muchos recursos, tiempo y dinero.Cuando se trata de un importe superior a 300€ ya no es una falta, es un delito de estafa. Hay algunas diferencias en el enlace que son interesantes:

  • Las faltas sólo se castigan cuando son consumadas.
  • La reincidencia sólo cuenta en los delitos, no las faltas.
  • Las faltas son juzgadas por el juez de instrucción y los delitos por el juez de lo penal. 
Lo que podemos hacer es ir a la web de la Guardia Civil y descargarnos el formulario desde la sección dedicada a Delitos Telemáticos para rellenarlo. Eso nos ahorrará tiempo después en el Cuartel. Podemos consultarles lo que necesitemos aquí: delitostelematicos@guardiacivil.org
 
Es más que recomendable poder aportar pruebas que nos parezcan de verdad que demostrarán la estafa y que tenemos razón. Desde un punto de vista objetivo. Más adelante el juez puede estar de mejor o peor humor, en fin… Puede pasar de todo. Debemos imprimir los pantallazos, aportar enlaces, embalajes del producto, datos del estafador… Todo lo posible. 
 
A día de hoy tengo mi denuncia rellenada y las pruebas guardadas en su carpeta, espero no tener que denunciar puesto que en mi caso, el presunto estafador ha decidido no serlo y devolverme el dinero. Pero estoy a la espera de recuperarlo.