El día 8 de diciembre, el vendedor me comunicó que lo enviaría mediante MRW urgente, sin embargo yo quería recibirlo en mi apartado postal y por agencia no es posible enviar a apartados. El día 10 yo no sabía nada, así que tuve que darle un aviso puesto que no esperaba peor trato del que yo le había dado. Se comprometió a enviarlo el día 11 y enseguida lo recibí, por Postal Exprés, asegurado. Llegó en dos días.
El mismo 14 de diciembre por la mañana le comunico que nadie me oye al llamar, que si sabe qué puede pasar. A la tarde, se excusa respondiendo que sólo lo usó como teléfono un día, que con el Parrot de su coche y su manos libres iba genial, y no sabía si es que se debía configurar algo. Al día siguiente insisto, pues el teléfono en ese estado es impracticable.
Intento hacerle ver que así como está, no se corresponde con el anuncio, y que he observado algunos fallos en la tapa trasera. Parecía haber sido manipulado. Le digo que quiero devolvérselo y deshacer el trato, sin acusarle a él directamente de nada, pues en ese momento yo ignoraba que el teléfono ya estaba estropeado antes de terminar la subasta.
Por supuesto, me responde en un mensaje que el teléfono estaba perfecto y que no se puede hacer responsable de lo que yo le haya hecho al mismo desde que me llegó (!!!). Ante el tono, intento calmar los ánimos y reclamo a Correos pidiendo informes escritos sobre el envío. Él se muestra de acuerdo y me aconseja verificar la configuración del teléfono. Le pido unos datos para intentar repararlo yo, pero nunca me llega esa información, por lo que no puedo intentar restaurar el software ni nada parecido.
Días después, decido iniciar una disputa.

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